{"id":129,"date":"2023-01-28T12:43:04","date_gmt":"2023-01-28T18:43:04","guid":{"rendered":"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wordpress\/?p=129"},"modified":"2023-06-06T20:36:14","modified_gmt":"2023-06-07T02:36:14","slug":"lesiones-muculoesqueleticas-y-medicina-del-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wordpress\/2023\/01\/28\/lesiones-muculoesqueleticas-y-medicina-del-trabajo\/","title":{"rendered":"Lesiones m\u00faculoesquel\u00e9ticas y medicina del trabajo"},"content":{"rendered":"<div id=\"ez-toc-container\" class=\"ez-toc-v2_0_84 counter-hierarchy ez-toc-counter ez-toc-grey ez-toc-container-direction\">\n<div class=\"ez-toc-title-container\">\n<p class=\"ez-toc-title\" style=\"cursor:inherit\">Tabla de Contenido<\/p>\n<span class=\"ez-toc-title-toggle\"><a href=\"#\" class=\"ez-toc-pull-right ez-toc-btn ez-toc-btn-xs ez-toc-btn-default ez-toc-toggle\" aria-label=\"Alternar tabla de contenidos\"><span class=\"ez-toc-js-icon-con\"><span class=\"\"><span class=\"eztoc-hide\" style=\"display:none;\">Toggle<\/span><span class=\"ez-toc-icon-toggle-span\"><svg style=\"fill: #999;color:#999\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" class=\"list-377408\" width=\"20px\" height=\"20px\" viewBox=\"0 0 24 24\" fill=\"none\"><path d=\"M6 6H4v2h2V6zm14 0H8v2h12V6zM4 11h2v2H4v-2zm16 0H8v2h12v-2zM4 16h2v2H4v-2zm16 0H8v2h12v-2z\" fill=\"currentColor\"><\/path><\/svg><svg style=\"fill: #999;color:#999\" class=\"arrow-unsorted-368013\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" width=\"10px\" height=\"10px\" viewBox=\"0 0 24 24\" version=\"1.2\" baseProfile=\"tiny\"><path d=\"M18.2 9.3l-6.2-6.3-6.2 6.3c-.2.2-.3.4-.3.7s.1.5.3.7c.2.2.4.3.7.3h11c.3 0 .5-.1.7-.3.2-.2.3-.5.3-.7s-.1-.5-.3-.7zM5.8 14.7l6.2 6.3 6.2-6.3c.2-.2.3-.5.3-.7s-.1-.5-.3-.7c-.2-.2-.4-.3-.7-.3h-11c-.3 0-.5.1-.7.3-.2.2-.3.5-.3.7s.1.5.3.7z\"\/><\/svg><\/span><\/span><\/span><\/a><\/span><\/div>\n<nav><ul class='ez-toc-list ez-toc-list-level-1 ' ><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-3'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-1\" href=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wordpress\/2023\/01\/28\/lesiones-muculoesqueleticas-y-medicina-del-trabajo\/#Introduccion\" >Introducci\u00f3n<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-3'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-2\" href=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wordpress\/2023\/01\/28\/lesiones-muculoesqueleticas-y-medicina-del-trabajo\/#%C2%BFPor_que_nos_impactan_las_lesiones_musculoesqueleticas\" >\u00bfPor qu\u00e9 nos impactan las lesiones musculoesquel\u00e9ticas?<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-3'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-3\" href=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wordpress\/2023\/01\/28\/lesiones-muculoesqueleticas-y-medicina-del-trabajo\/#Fisiopatologia_de_las_lesiones_musculoesqueleticas_relacionadas_al_trabajo\" >Fisiopatolog\u00eda de las lesiones m\u00fasculoesquel\u00e9ticas relacionadas al trabajo<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-3'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-4\" href=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wordpress\/2023\/01\/28\/lesiones-muculoesqueleticas-y-medicina-del-trabajo\/#Neuroplasticidad_y_LMS\" >Neuroplasticidad y LMS<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-3'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-5\" href=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wordpress\/2023\/01\/28\/lesiones-muculoesqueleticas-y-medicina-del-trabajo\/#Modulacion_de_la_inflamacion_resolutoria_para_el_tratamiento_de_las_LMS\" >Modulaci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n resolutoria para el tratamiento de las LMS<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-3'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-6\" href=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wordpress\/2023\/01\/28\/lesiones-muculoesqueleticas-y-medicina-del-trabajo\/#Referencias\" >Referencias<\/a><\/li><\/ul><\/nav><\/div>\n<h3><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Introduccion\"><\/span>Introducci\u00f3n<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h3>\n<p>Las lesiones m\u00fasculoesquel\u00e9ticas (en adelante LMS) pueden afectar a los m\u00fasculos, nervios, vasos sangu\u00edneos, tendones, articulaciones, cart\u00edlagos, discos vertebrales y pueden consistir en resentimientos y dolores, esguinces, estiramientos, desgarres del sistema m\u00fasculoesquel\u00e9tico o del tejido conectivo. Independientemente de la ocupaci\u00f3n del individuo, pueden ser de car\u00e1cter epis\u00f3dico o cr\u00f3nico y pueden ser agravadas por el trabajo, o enteramente ser relacionadas a factores del ambiente de trabajo. En ambos casos, evolucionan a trav\u00e9s del tiempo y pueden progresar de ser muy leves a muy severas y persistentes. Los mayor parte de los dolores persistentes no debidos a c\u00e1ncer, son de origen m\u00fasculoesquel\u00e9tico, por tanto es el dolor cr\u00f3nico m\u00e1s com\u00fan (<em>Musculoskeletal Conditions<\/em>, 2018).<\/p>\n<p>En un ambiente laboral, se relacionan con las actividades o posturas f\u00edsicas que el trabajador debe de adoptar para realizan las funciones de su ocupaci\u00f3n. Generalmente no son amenazantes de la vida del trabajador, pero afectan importantemente la eficiencia del trabajo y la calidad de vida del individuo.<\/p>\n<p>En los ambientes de trabajo las lesiones pueden originarse o agravarse, seg\u00fan las tareas f\u00edsicas que un individuo lleva a cabo para cumplir con las funciones de su ocupaci\u00f3n. Las lesiones relacionadas con el trabajo ocurren cuando se dan en las siguientes necesidades f\u00edsicas de trabajo:<\/p>\n<ul>\n<li>Posturas fijas o constre\u00f1idas<\/li>\n<li>Movimientos repetidos y continuados<\/li>\n<li>Fuerza inusual concentrada en partes menudas del cuerpo como las manos y mu\u00f1ecas<\/li>\n<li>Un ritmo de trabajo que no deja tiempo de recuperaci\u00f3n entre cada movimiento<\/li>\n<\/ul>\n<p>Al respecto(Nelson et al., 1992) defini\u00f3 ritmo de alta repetici\u00f3n &lt;30 segundos y de baja repetici\u00f3n &gt;30 segundos. Existe consenso, de que esfuerzo que requiere &lt;15% de apret\u00f3n es leve y aquel &gt;50%, como fuerte.<\/p>\n<p>Ilustrativo de fuerza inusual en partes menudas, es la alta prevalencia de t\u00fanel carpal ocupacional en comparaci\u00f3n a sujetos no empleados (0.6 por 1000 vs 0.3 in hombres y 1.7 vs 0.8 en mujeres), con prevalencia en empleados bajo observaci\u00f3n m\u00e9dica de un 11% en hombres y un 15% en mujeres en (Ha et al., 2009).<\/p>\n<p>Como tambi\u00e9n la identificaci\u00f3n en ciertas ocupaciones, de factores que aumentan la probabilidad de sufrir trastornos m\u00fasculoesquel\u00e9ticos con localizaciones y caracter\u00edsticas bien reconocibles. Este es el caso de conductores de minibus, donde se reporta en un estudio de un total de148 choferes, un total116 (78.4%) haber sufrido de dolor durante los \u00faltimos 12 meses. La prevalencia de las varias formas fue: dolor lumbar (58.8%), de cuello (25%), de espalda (22.3%), de hombro pain (18.2%), de rodilla (14.9%), de tobillo (9.5%), de mu\u00f1eca (7.4%), de codo (4.7%), de cadera\/muslo (2.7%). Una regresi\u00f3n log\u00edstica m\u00faltiple ajustada para factores de confusi\u00f3n, mostr\u00f3 que no practicar ejercicio f\u00edsico o muy poco (OR = 4.9; 95% CI = 1.5\u201316.5;), conducir m\u00e1s de 12 horas al d\u00eda (OR = 2.9; 95% CI = 1.1\u20137.8;<\/p>\n<p>), y conducir un m\u00ednimo de 5 d\u00edas por semana (OR = 3.7; 95% CI = 1.4\u20139.4; ) son factores que marcadamente predicen la probabilidad de padecer de un trastorno m\u00fasculoesquel\u00e9tico (Abledu et al., 2014).<\/p>\n<p>Curiosamente el patr\u00f3n de frecuencia de dolor lumbar, cuello, hombro, y luego con variaciones menores para codo, mu\u00f1eca\/mano o rodilla parece ser un patr\u00f3n bastante constante en las diferentes ocupaciones (Harcombe et al., 2010)(Ghasemkhani, M., 2008) (Foong et al., 2014).<\/p>\n<p>Para trabajadores manuales, el riesgo relativo se traslada a cuello y hombro donde se identifican los factores biomec\u00e1nicos de trabajo manual por &gt;60min por d\u00eda, trabajo con manos por encima de los hombros por &gt;60min por d\u00eda y manejo de herramientas vibradoras por &gt;30min por d\u00eda como determinantes de padecer trastornos m\u00fasculoesquel\u00e9ticos en dichas partes anat\u00f3micas (Grooten, 2006). Un patr\u00f3n similar ha sido identificado para los dentistas (Rahmani Nahid, 2013).<\/p>\n<p>Adicionalmente los factores sicosociales de lugar de trabajo tales como cultura organizacional, clima de seguridad y salud ocupacional y los factores humanos de grupo, pueden incrementar la probabilidad que las lesiones se favorezcan con estrecha relaci\u00f3n al ambiente de trabajo. De existir dicha contribuci\u00f3n, generalmente los factores se combinan e interact\u00faan, visto que ninguno de estos directamente y por si mismo, pueda contribuir a favorecer la lesi\u00f3n.<\/p>\n<h3><span class=\"ez-toc-section\" id=\"%C2%BFPor_que_nos_impactan_las_lesiones_musculoesqueleticas\"><\/span><a id=\"post-67-__RefHeading___Toc1606_1757055701\"><\/a>\u00bfPor qu\u00e9 nos impactan las lesiones musculoesquel\u00e9ticas?<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h3>\n<p>Si bien estas condiciones pueden afectar a la poblaci\u00f3n desde edad temprana para influir fuertemente en nuestra vida, por el peso de enfermedad no-fatal sobre la calidad de vida y una contribuci\u00f3n de un 26% m\u00fasculoesquel\u00e9tica (Oakman, Clune, &amp; Stuckey, 2019) a ese peso, se comprende a\u00fan mejor el impacto, cuando se considera que en el 2012 la mitad de los adultos en los EE.UU, reportaran haber sido diagnosticados de padecer alguna condici\u00f3n m\u00fasculoesquel\u00e9tica. Para edades &gt;65 a\u00f1os, 3 de cada 4 manifestaron de padecerlas. El dolor lumbar ha permanecido como el contribuyente mayor a la incapacidad global (representado por 16% de a\u00f1os vividos con incapacidad), y ha figurado como primera causa en el \u00edndice de peso de enfermedad sobre la calidad de vida, desde que se introdujo en 1990(GBD 2017 Disease and Injury Incidence and Prevalence Collaborators, 2018). Ahora bien, relacionado lo anterior con el trabajo y todas la profesiones, resulta que 25.5 millones de personas fueron afectadas por dolor de cuello o lumbar y por causa de ello, se perdieron 290.8 millones d\u00edas de trabajo, para una p\u00e9rdida por individuo, de 11.4 d\u00edas (<em>The Impact of Musculoskeletal Disorders on Americans \u2014: Opportunities for Action<\/em>, 2016).<\/p>\n<p>En cifras,la p\u00e9rdida se traduce a lo siguiente:<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-81\" src=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/word-image-67-2-2.jpeg\"><\/p>\n<p>En el Reino Unido para el 2018, se perdieron 6.9 millones de d\u00edas de trabajo para un promedio de 14 d\u00edas por trabajador (<em>Work related musculoskeletal disorder statistics (WRMSDs) in Great Britain, 2019<\/em>, 2019) y se estim\u00f3 una p\u00e9rdida del 3.3% del PIB.<\/p>\n<p>El hecho de que el valor de las p\u00e9rdidas de d\u00edas de trabajo se midan en t\u00e9rminos del Producto Interno Bruto, pone en correcta perspectiva el serio problema de las LMS y el cual impacta la capacidad de producci\u00f3n de una naci\u00f3n. Muy elocuente resulta conocer que en le 2011 los EE.UU gastaron m\u00e1s dinero en atender los LMS que en el presupuesto de defensa cuando se tomaron en cuenta los costos indirectos.<\/p>\n<p>Directamente en empresas el valor de las p\u00e9rdidas puede no sentirse en su verdadero importe, si se desestiman los costos indirectos. En un estudio comisionado por la agencia francesa ANACT de condiciones de trabajo, para conocer el impacto de las LDS en compa\u00f1\u00edas de 500 empleados, se determin\u00f3 que los costos indirectos puede oscilar entre 10 a 30 veces del costo directo y el costo final situ\u00e1ndose entre los \u20ac6800 a \u20ac11200 por lesi\u00f3n (Rahmani Nahid, 2013).<\/p>\n<h3><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Fisiopatologia_de_las_lesiones_musculoesqueleticas_relacionadas_al_trabajo\"><\/span><a id=\"post-67-__RefHeading___Toc1608_1757055701\"><\/a>Fisiopatolog\u00eda de las lesiones m\u00fasculoesquel\u00e9ticas relacionadas al trabajo<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h3>\n<p>Por varias d\u00e9cadas, un n\u00famero creciente de m\u00e9todos derivados de estudios en diversas disciplinas han sido aplicados con el objetivo de prevenir las LMS en el trabajo. Estas abarcan la epidemiolog\u00eda, la fisiolog\u00eda aplicada, la biomec\u00e1nica, la macroergon\u00f3mica f\u00edsica y organizacional, la ciencia del comportamiento humano, la ingenier\u00eda de producci\u00f3n, el manejo organizacional, la econom\u00eda de la salud y de negocios, y la implantaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>A pesar de las numerosas medidas preventivas que han sido adoptadas, el peso global de las LMS ha aumentado durante los \u00faltimas 3 d\u00e9cadas hasta el a\u00f1o 2014 y con un leve disminuci\u00f3n al 2017(van der Beek et al., 2017).<\/p>\n<p>Estas disciplinas var\u00edan en sus propuestas y pese que algunas han buscado de integrar el conocimiento derivado de estudios pre-cl\u00ednicos en animales los cuales exploraron cient\u00edficamente los mecanismos de lesi\u00f3n y evaluaron aplicar intervenciones, m\u00e1s esfuerzos de enfoques multidisciplinarios(van der Beek et al., 2017), el costo beneficio de las medidas adoptadas ha sido negativo y si acaso los resultados marginales, en el mejor de los casos. No obstante, por no haberse hecho presente otros m\u00e9todos que mejoren ese estado, se siguen aplicando insistentemente en el trabajo.<\/p>\n<p>M\u00e1s recientemente y por varias d\u00e9cadas, por lo menos se ha profundizado sobre los cambios estructurales que el trauma acumulativo puede ejercer en los tejidos y el aparato nervioso, y c\u00f3mo estos cambios se relacionan al dolor de las LMS. Lo anterior, a la luz de lo que significa la inflamaci\u00f3n y su resoluci\u00f3n, seg\u00fan conceptos m\u00e1s actualizados. Tambi\u00e9n tomando en cuenta la capacidad de tolerancia y adaptaci\u00f3n de cada individuo a los retos m\u00fasculoesquel\u00e9ticos, que pueda afrontar en el trabajo.<\/p>\n<p>Todo ser biol\u00f3gico posee capacidad de tolerancia y adaptaci\u00f3n(Suzuki &amp; Yamamoto, 2015); no ser\u00edamos seres vivientes si lo anterior no fuera del caso. Pero al no tomar en cuenta de que subyace en una LMS exactamente eso \u2500un proceso inflamatorio que el ser biol\u00f3gico debe de resolver\u2500 se omite el meollo del asunto y todo aquello que se intente y no sea dirigido a resolver el proceso inflamatorio, va a ser fallido o va a empeorar la situaci\u00f3n al perder el trabajador su capacidad de tolerancia y adaptaci\u00f3n; lo anterior confundido por los factores sicosociales ya se\u00f1alados.<\/p>\n<p>En el 2015 y basado en investigaciones propias y que le precedieron, David J. Magee y colaboradores, en su libro sobre trauma acumulativo, puso muy en claro la relaci\u00f3n que existe entre capacidad de tolerancia e inflamaci\u00f3n. Muy atinadamente, relaciona la p\u00e9rdida de tolerancia con inflamaci\u00f3n no resuelta y los casos cr\u00f3nicos con cicatrizaci\u00f3n maladaptativa y cambios anat\u00f3micos de reorganizaci\u00f3n degenerativa.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-82\" src=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/word-image-67-3-2.jpeg\"><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en otro gr\u00e1fico, propone lo que resulta muy claro de sus investigaciones. Mejor dicho, controlar las LMS mediante la modulaci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n y su resoluci\u00f3n, para prevenir que el trabajador entre a un ciclo vicioso de no resoluci\u00f3n y de retroalimentaci\u00f3n positiva(Magee et al., 2015); casi imposible de resolver una vez que los cambios degenerativos se consoliden:<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-83\" src=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/word-image-67-4-1.jpeg\"><\/p>\n<p>Estos conceptos esclarecen que de controlarse el proceso fisiopatol\u00f3gico, las LMS ser\u00edan perfectamente manejables. No obstante, controlar la inflamaci\u00f3n y asimismo inducir su resoluci\u00f3n, cuando se sobrelleva carga continuada en tejido ya inflamado y maltratado, es una acci\u00f3n biol\u00f3gica muy especial y que no ha sido posible de conseguir con los m\u00e9todos conocidos y establecidos. Baste notar lo que ha sucedido con la pandemia de SARS-CoV-2 y la perfecta incapacidad m\u00e9dica de abatir la inmunopatolog\u00eda que la tormenta de citocinas induce, en los pacientes afectados. En un cariz menos dram\u00e1tico, algo parecido sucede con las LMS y un sujeto que ha traspasado el umbral de la resoluci\u00f3n, es un trabajador perdido.<\/p>\n<p>Para facilitar la comprensi\u00f3n del tema, es interesante repasar brevemente, algunos de los hallazgos fisiopatol\u00f3gicos que antecedieron a las promulgaciones arriba expuestas, con \u00e9nfasis en investigaciones en humanos. En pacientes con t\u00fanel carpal, Hirata los agrup\u00f3 por duraci\u00f3n de los s\u00edntomas (&lt;3,4-7, 8-12, y &gt;12 meses). Mediante biopsias tenosinoviales determin\u00f3 cambios edematosos en el grupo &lt;3 meses. Aumento de prostaglandina E2 (PGE2) y factor de crecimiento endotelial (VEGF) en el grupo 4-7. Mientras que en los pacientes con &gt;7 meses los cambios fibr\u00f3ticos fueron constantes (Hirata et al., 2005).<\/p>\n<p>(Freeland et al., 2002) tambi\u00e9n determin\u00f3 aumento de PGE2 y de IL-6 en tejiido tenosinovial de 41 pacientes al momento del tratamiento quir\u00fargico. El pico de estos 2 factores y la IL-6 en el per\u00edodo intermedio de 4-7 por estimulaci\u00f3n de prostaglandinas, parece indicar que contribuye a que el proceso gire hacia una reorganizaci\u00f3n maladaptativa.<\/p>\n<p>En otros estudios en pacientes con s\u00edndromes de trauma acumulativo en la espalda de larga duraci\u00f3n (m\u00ednimo 12 meses), los autores estudiaron el m\u00fasculo trapecio mediante biopsias y hallaron miopat\u00eda con rasgadura muscular, aumento de frecuencia de fibras tipo citocroma-c-oxidasa negativas, denervaci\u00f3n, isquemia y atrofia de fibras musculares pero sin evidencia de inflamaci\u00f3n seg\u00fan los autores (Larsson et al., 2001). Por el contrario estudios de biopsias de los m\u00fasculos inter\u00f3seos dorsales en la mano de 29 pacientes con s\u00edndrome de trauma acumulativo, encontraron aumento de c\u00e9lulas inflamatorias junto a la miopat\u00eda descrita por Larsson (Dennett &amp; Fry, 1988). Otros estudios han buscado relacionar los cambios tisulares del trauma acumulativo con biomarcadores en la sangre. (Freeland et al., 2002) detect\u00f3 malondialdeido en el suero de pacientes con t\u00fanel carpal, pero sin aumento de PG-2, IL-6,<\/p>\n<p>IL-1. En trabajadores de la construcci\u00f3n con trabajos de levantar materiales pesados, se detect\u00f3 biomarcadores de s\u00edntesis y degradaci\u00f3n de colageno, pero sin que el protocolo del estudio previera determinar biomarcadores de inflamaci\u00f3n(Kuiper et al., 2005). (Barbe &amp; Barr, 2006) detectaron en trabajadores con LMS de moderadas a severas y relacionadas con el trabajo, pero de duraci\u00f3n no mayor a los 3 meses, aumento de IL-6, IL-1 y concluyeron que un proceso inflamatorio tempranero alimenta el establecimiento de las LMS y que es m\u00e1s notorio seg\u00fan la intensidad de estas. En trabajadores con bajo control del oficio y bajo estr\u00e9s que padec\u00edan de una LMS, (Clays et al., 2005) logr\u00f3 detectar aumento de fibrin\u00f3geno en el plasma a pesar de no tener padecimientos cardiacos.<\/p>\n<p>Los estudios pre-cl\u00ednicos son interesantes por lo que se puede aprender de ellos, respecto de la adaptaci\u00f3n que se puede esperar de un humano en el cumplimiento de los movimientos o esfuerzos que su trabajo le demande y las implicaciones al respecto. Muchos estudios en animales relacionan la magnitud de la carga del ejercicio con cambios inflamatorios. En un modelo de patada repetida controlada del tend\u00f3n de Aquiles en conejos, se logr\u00f3 determinar que al bajar las repetici\u00f3n de 150\/min a 75\/min la hipercelularidad inflamatoria, el aumento de citocinas y aumento del mRNA de matriz extracelular presente a las 6-8 semanas se resuelve al prolongar el protocolo a 11 semanas. Se observ\u00f3 que el tejido a 11 semanas, presentaba signos de reorganizaci\u00f3n y un aumento del mRNA para col\u00e1geno tipo III y de la metaloproteinasa de la matriz(Archambault et al., 2001). En un modelo de estiramiento forzado muscular en ratas, se demostr\u00f3 que la repetici\u00f3n sostenida (3 d\u00edas\/semana) a alta velocidad (25 mm\/s) y corto tiempo entre estiramientos, la miopat\u00eda e inflamaci\u00f3n fue muy clara y con presencia de fibras musculares que no ti\u00f1en a la desmina (sin\u00f3nimo de da\u00f1o muscular), aumento del complemento C3 e infiltraci\u00f3n de macr\u00f3fagos. Al baja la velocidad a (10 mm\/s) el m\u00fasculo mostr\u00f3 por el contrario cambios adaptativos(Stauber &amp; Willems, 2002). En un modelo en ratas de alcance repetitivo y de agarre de alimento, con o sin fuerza por 2h\/d\u00eda, 3 d\u00edas\/semana y por 8-12 semanas, se demostr\u00f3 inflamaci\u00f3n a las 5 semanas en el grupo de alta repetici\u00f3n y baja fuerza (4 alcances por min, &lt;15% fuerza de apret\u00f3n) con aumento de infiltraci\u00f3n de macr\u00f3fagos en las extremidades superiores e inferiores y aumento de IL-1\u03b1 a las 8 semanas. Dichos cambios estuvieron ausentes en el grupo de baja repetici\u00f3n y poca fuerza (2 alcances\/min). Los autores hipotetizaron que en el primer grupo se excedi\u00f3 el umbral de tolerancia (Barr et al., 2004). En los estudios donde se excedi\u00f3 el umbral los cambios fueron irreversibles(Barr &amp; Barbe, 2004) (Perry et al., 2005).<\/p>\n<h3><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Neuroplasticidad_y_LMS\"><\/span><a id=\"post-67-__RefHeading___Toc1610_1757055701\"><\/a>Neuroplasticidad y LMS<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h3>\n<p>No es posible comprender la fisiopatolog\u00eda de las LMS sin tomar en consideraci\u00f3n el dolor de car\u00e1cter neurop\u00e1tico y sujeto a neuroplasticidad que, seg\u00fan descubrimientos recientes sobre cambios neurofisiol\u00f3gicos en el sistema nervioso central, se asocian a las alteraciones cr\u00f3nicas perif\u00e9ricas de las LMS. Adicionalmente a los cambios m\u00fasculoesquel\u00e9ticos, se han descubierto cambios a lo largo del neuroeje medular y del tronco encef\u00e1lico en cuanto a las propiedades y funciones de las neuronas en la corteza primaria matriz M1y s\u00f3matosensorial S1. Adem\u00e1s se puede identificar alteraciones en las \u00e1reas mesol\u00edmbicas y prefrontales. Los primeros cambios, ocurren temprano y pueden ser beneficiosos los cuales coadyuvan a la resoluci\u00f3n del problema perif\u00e9rico. Pero si la lesi\u00f3n perdura y perif\u00e9ricamente no se logra la resoluci\u00f3n. los cambios centrales pierden su funci\u00f3n original y m\u00e1s bien se tornan en fuente de desarrollo de dolor disfuncional y de incapacidad cr\u00f3nica, con sensibilizaci\u00f3n central y perif\u00e9rica que afectar\u00e1 el comportamiento motriz del sujeto por los cambios cr\u00f3nicos del \u00e1rea M1. Por los cambios del \u00e1rea S1, son comunes los trastornos emocionales, de comportamiento y cognitivos (Bk et al., 2009) (Benedict Martin Wand, 2008) (Costigan M, 2009).<\/p>\n<p>\u2013 <img decoding=\"async\" class=\"wp-image-84\" src=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/word-image-67-5-2.jpeg\"> Adaptado de (Kuner &amp; Flor, 2017)<\/p>\n<p>La figura ilustra claramente la interrelaci\u00f3n que existe entre las ramificaciones perif\u00e9ricas del sistema nervioso y las estructuras medulares y centrales y se logra comprender como pueden afectarse entre ellas.<\/p>\n<p>La afectaci\u00f3n de excitabilidad, de respuesta y de la correcta organizaci\u00f3n somatot\u00f3pica y de representaci\u00f3n en S1 y M1, se correlacionan con la severidad y duraci\u00f3n del dolor en la LMS. Tambi\u00e9n afectan el control de habilidad motriz y del estado sicol\u00f3gico del sujeto. De manera que estos hallazgos cuestionan el manejo de las LDS e introduce muchos interrogantes. Resulta aparente a groso modo, que los intentos fallidos en tratar y rehabilitar a los trabajadores con LMS, son debidos al desconocimiento del efecto que los cambios neuropl\u00e1sticos perif\u00e9ricos y centrales pueden tener en la severidad y persistencia del dolor y del estado sicosocial de los trabajadores afectados(Benedict Martin Wand, 2008) <a id=\"post-67-Ref_ZOTERO_ITEM_CSL_CITATION_{&quot;citationI\"><\/a>(Snodgrass et al., 2014).<\/p>\n<h3><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Modulacion_de_la_inflamacion_resolutoria_para_el_tratamiento_de_las_LMS\"><\/span><a id=\"post-67-__RefHeading___Toc1612_1757055701\"><\/a>Modulaci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n resolutoria para el tratamiento de las LMS<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h3>\n<p>Las LMS son paradigm\u00e1ticas en cuanto su tratamiento y lo que significa cient\u00edficamente resolver un proceso inflamatorio. En este documento, vista la evidencia presentada, se toma a las LMS, como causadas por un proceso inflamatorio en curso y a las cr\u00f3nicas, por un proceso inflamatorio no resuelto, con las graves implicaciones humanas y financieras que eventualmente impactan al ambiente de trabajo.<\/p>\n<p>Desde hace m\u00e1s de 2 d\u00e9cadas, el control de la inflamaci\u00f3n que conduce a su completa resoluci\u00f3n ha sido estudiado en BioAcyl Corp Lb. La investigaci\u00f3n produjo productos que logran exactamente ese cometido y con resultados excepcionales. Son productos autacoides sobre veh\u00edculo de polielectrolitos que ejercen el control del microambiente tisular afectado. No presentan efectos secundarios y no existe peligro de sobredosis o toxicidad.<\/p>\n<p>El Bioactil, est\u00e1 indicado para resolver LMS agudas. Pero tambi\u00e9n puede ser utilizado en el proceso de inducci\u00f3n del trabajador y para lograr su adaptaci\u00f3n al oficio, cuidando de no sobrepasar el umbral de tolerancia seg\u00fan el conocimiento derivado de los estudios pre-cl\u00ednicos arriba citados.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-85\" src=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/word-image-67-6.jpeg\"><\/p>\n<p>Para el primer caso:<br \/>\naplicar Bioactil sobre el \u00e1rea afectada de 2 a 4 veces al d\u00eda, seg\u00fan demande la intensidad del dolor.<\/p>\n<p>Pare el segundo caso:<\/p>\n<p>Se aconseja aplicar Bioactil en el \u00e1rea que potencialmente puede ser afectada, antes y despu\u00e9s de emprender el esfuerzo.<br \/>\nEl Bioactil es perfectamente apto para ser usado en el ambiente de trabajo. Adem\u00e1s de ser la aplicaci\u00f3n placentera, no deja rastro de ning\u00fan olor que pueda contaminar el ambiente.<\/p>\n<p>El Dynactil, est\u00e1 indicado para resolver LMS cr\u00f3nicas. Es un producto t\u00f3pico de entrega transd\u00e9rmica que logra revertir desde la periferia los cambios medulares y centrales del dolor neurop\u00e1tico. Se aplica sobre el \u00e1rea afectada y tambi\u00e9n sobre la piel del \u00e1rea de ganglios raqu\u00eddeos de acuerdo a los met\u00e1meros afectados. Generalmente la aplicaci\u00f3n de 2 veces ad\u00eda es altamente eficaz.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-86\" src=\"https:\/\/pass.bioacyl.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/word-image-67-7.jpeg\"><\/p>\n<p>El Dynactil tambi\u00e9n, es totalmente apto para ser usado en el ambiente de trabajo.<\/p>\n<h3><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Referencias\"><\/span><a id=\"post-67-__RefHeading___Toc1614_1757055701\"><\/a>Referencias<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h3>\n<p><em>The impact of musculoskeletal disorders on americans \u2014: Opportunities for action<\/em>. (2016). Bone and Joint Initiative, USA.<\/p>\n<p>Oakman, J., Clune, S., &amp; Stuckey, R. (2019). <em>Work-related musculoskeletal disorders in australia<\/em> La Trobe University.<\/p>\n<p><em>Work related musculoskeletal disorder statistics (wrmsds) in great britain, 2019<\/em>. (2019). United Kindom: Health and Safety Excecutive.<\/p>\n<p>Abledu, J. K., Offei, E. B., &amp; Abledu, G. K. 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