Herida quirúrgica canina
Caso de esterilización en perra tratada con Cubrisoft desde el momento de la cirugía, en preferencia al antibiótico y dexametasona prescritos por el veterinario. Además, respecto del cono (collar isabelino) colocado al concluir la cirugía, la perrita buscó la manera de quitárselo desde el primer intento. Posteriormento fue recolocado e igual quitado por la perrita la segunda vez. De manera que no hubo manera de evitar que la perrita se lamiera la herida luego de la curación. De notar que con Cubrisoft (no tóxico) no existe peligro por este motivo para el animal; por evidencia científica el tiocianato (−SCN) de la saliva se convierte en un agente oxidativo antimicrobiano de amplio espectro, el ácido hipocianoso (HOSCN) y es coadyuvante para la reparación, como podrá apreciarse de la evolución de la herida por secuencia fotográfica. De manera que para las heridas quirúrgicas en animales tratadas con Cubrisoft, no existe contraindicación en lamerse la herida. Adicionalmente, no toleró las suturas, las cuales se las arrancó con el hocico. Durante la convalecencia, no hubo reacción de primera fase para la perita (sentirse enferma) y se mantuvo activa y vivaz desde el primer día; se escapó a la calle, arrastrándose por debajo de un portón con la herida quirúrgica abierta. Luego de un par de curaciones con Cubrisoft, la perrita aprendió a reconocer el momento de la curación y aceptar el procedimiento sin huir. Más bien, docilmente se colocaba en posición adapta para ser curada.




















Deja una respuesta